
Pagando como precio la confusión inicial donde hay demasiados personajes, demasiadas lineas narrativas y en gran parte de las escenas los personajes hablan de otros personajes cuyos nombres aún es imposible asociar a un rostro, se entra de lleno en una de las mejores series de los últimos años.
No se dejen engañar por la ambientación ni el período, Deadwood no es un Western y quien tenga un minimo de familiaridad con el género lo confirmará. Pocos tiroteos, ni un asalto, cero visión romántica Johnwayniana de historieta fascistoide, ningun tópico típico del género. Es más bien una historia de mafia ambientada en un pueblo donde aún no ha llegado la ley. Es el salvaje oeste, mirado con una óptica tan realista que llegas a sentir el barro en las botas, el olor del whiskey y los humores. Personajes abyectos, llenos de defectos que solo con la adversidad van tirando afuera algo de humano, una cantidad tal de groserías que harían sonrojar a un convicto, el justo toque de fino humor y un enfoque dramatúrgico casi shakespeareano con monólogos brillantes y vuelcos en la trama que te dejan sediento de más. Lamentablemente son solo tres temporadas, y en este momento me estoy bajando el último capítulo. Lleno de expectación y satisfecho por la experiencia de esta pelicula de 36 horas he decidido compartir estas lineas entusiastas y la excelente banda sonora, en gran parte viejo country y folk norteamericano de autores olvidados, un par de cosas más modernas y unos pocos diálogos intercalados para contextualizar.
Aquí los capitulos (pinchar la carátula para la música)







